Lily Allen confesó en una reciente entrevista que le habían diagnosticado un soplo al corazón hace tres meses, por lo que su médico le ordenó ponerse en forma.
La propia cantante inglesa se ha declarado fanática de la comida chatarra, y segun ella, "no hay nada mejor que sentarse frente a la tele con una bolsa de dulces a cada lado".
La estrella de 22 años inició un régimen de ejercicio y buenos hábitos alimenticios, lo que fue comentado por diversas revistas inglesas, rumoreando que Allen se había "enchulado" y que estaba más vanidosa que nunca. Sin embargo, ella aclaró que todo es una cuestión de salud y que nunca se ha preocupado demasiado de su imagen.